Hoy en día, los cenotes se han convertido en grandes atractivos turísticos que anualmente reciben a miles de turistas de todo el mundo, quienes llegan hasta ellos atraídos por su singular belleza e historia milenaria
Édgar Rogelio Reyes
Desde la orilla opuesta
de la caverna, desde esa que sirve de entrada a este lugar que en otros tiempos
fue considerado sagrado por los antiguos mayas, es posible observar cómo la luz
del sol se cuela entre la tupida vegetación del la selva yucateca, creando un
tenue y cálido halo que se dibuja de manera perfecta hasta perderse en el
profundo azul de las aguas que inundan la fosa.
Aquel rayo de luz, crea
todo de un acogedor matiz de tonalidades capaces de despertar en el espectador
un claro sentimiento de tranquilidad y confort. Los tonos de la vegetación se
hacen más verdes y los azules de las aguas más profundos, los blancos de la
roca caliza de la cual está formada la caverna son aún más blancos y el café de
la tierra que rodea el lugar parece llegar a convertirse en negro.
Sin embargo, lo que más
llama la atención, es ese profundo color azul del agua que inunda la caverna y
te tanto recuerda a los tonos del Mar Caribe, tan intensos y claros que por
momentos hacen pensar que se utilizó algún tipo de tintura para lograr tan
espectacular tonalidad.
No obstante, el agua es
clara y cristalina como la que más, un agua “virgen” como la concebían los
mayas, capaz de permitir que los visitantes observen el fondo aún a veinte
metros de profundidad sin ningún tipo de problema.
Extraña belleza la que
la naturaleza es capaz de crear, pues las caprichosas formas de la roca que da
vida a la caverna contrastan armoniosamente con la placidez de las aguas
cristalinas, creando escenarios muy poco comunes que sólo es posible encontrar
en esta zona del sureste mexicano.
Estos lugares que en México conocemos como cenotes, no son más que cavidades naturales formadas a lo largo de millones de años, dicen los científicos, como producto de la gran explosión provocada por un asteroide que golpeo la península de Yucatán.
Cavidades de piedra
caliza de los más diversos tamaños, inundadas en su totalidad por las aguas de
ríos subterráneos que corren a todo lo largo de este territorio y que se
encuentran por miles, a lo largo de toda la península; formaciones caprichosas
y escondidas en el corazón de la selva que por varios siglos fueron
consideradas por el pueblo maya como lugares sagrados, pues se pensaba que
estos sitios eran entradas que los dioses habían creado hacia el inframundo.
Hoy en día los cenotes
han perdió mucho de su carácter sagrado (aunque no todo) y se han convertido en
atractivos turísticos a los que anualmente acuden miles de turistas, deseosos
de observar su belleza y conocer más de su historia sagrada.
Aunque existen cenotes
en toda la Península de Yucatán, es decir en los estados de Quintana Roo,
Campeche y Yucatán, en esta ocasión la siguiente información es sólo de cenotes
que se encuentran en Yucatán.
Chichén Itzá. Conocido también como
Cenote Sagrado, es uno de los más importantes que existen en la Península de
Yucatán. Se localiza a 90 minutos aproximadamente de la Ciudad de Mérida en la
zona arqueológica de Chichén Itzá y todavía conserva el enigma de un pasado
rico en cultura. Testigo de grandes acontecimientos, el Cenote Sagrado de
Chichén Itzá es hoy un lugar excelente para visitar: magnífico por su
naturaleza y misterioso por su historia.
Noc-Ac: Una pequeña brecha
empedrada recibe al visitante en el cenote de Noc-Ac, localizado a un kilómetro
del poblado del mismo nombre. En este sitio puede practicarse la natación sin
riesgo alguno y disfrutar una estancia inolvidable.
Sambulá: Localizado a sólo dos
kilómetros del centro de Motul, por la carretera que va a Cacalchén, se
encuentra este cenote de aguas cálidas y limpias que antojan un chapuzón. Este
cenote se encuentra en una gruta y cuenta con un espacio acondicionado
especialmente para que el visitante pueda admirar al máximo de esta belleza
natural y disfrutar de un feliz día de campo.
San Ignacio: A 20 minutos de Mérida
en la carretera a Campeche, en el poblado de Chocholá se encuentra este cenote
con condiciones muy seguras e ideal para nadar en sus aguas transparentes de
color azul turquesa. Se encuentra en el interior de una gruta con iluminación
artificial y música ambiental.
La bóveda es de unos ocho metros de altura y tiene formaciones de
estalactitas y se puede disfrutar de especies endémicas de Yucatán. Las
instalaciones del cenote cuentan con áreas verdes, restaurante, palapas,
vestidores, baños, etc.
X’keke: A este cenote también
se le conoce como Dzitnup por localizarse cerca del poblado que lleva ese
nombre a unos cuantos minutos de la Ciudad Colonial de Valladolid. Un
espectáculo hermoso de luz natural, aguas transparentes y recorrido extraordinario
son los anfitriones de este lugar al que cualquier visitante prometerá volver
para disfrutar de sus dulces aguas.
Xlacah: Este cenote se
encuentra dentro de la zona arqueológica de Dzibilchaltún. Por su belleza
natural, sus aguas limpias, transparentes y como morada del pez veleta este es
uno de los atractivos más bellos en la península de Yucatán. Un recorrido que
finaliza con un baño revitalizante es lo que le ofrece la zona arqueológica de
Dzibilchaltún localizada aproximadamente a 22 Kilómetro de la Ciudad de Mérida.
Zací: Ubicado en el centro
de la ciudad de Valladolid se encuentra uno de los cenotes más importantes del
Estado, de aguas tranquilas y de belleza natural este lugar es ideal para
disfrutar de un paseo maravilloso en compañía de toda la familia y apreciar a
los clavadistas, que en época de vacaciones, ofrecen al público visitante un
espectáculo maravilloso.
Junto a este cenote se encuentra un teatro al aire libre donde se
realizan eventos, un zoológico, estacionamiento y área de restaurantes en el
que se puede degustar algunos de los más famosos platillos regionales.








2 comentarios:
Los mayas que gran civilizacion es una cultura increible que nos a marcado en nuestras raices y que se extiende por Guatemala y Mexico que linda la foto que pusiste, saludos
Te agradezco mucho tus comentarios, tienes toda la razón, la cultura Maya es una de las más extraordinarias y bellas que existen (porque aún vive) y por fortuna somos sus herederos.
Pronto publicaré una crónica de la ciudad de Antugua, ojalá tengas oportunidad de verla. Saludos
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