sábado, 19 de marzo de 2011

Avery Island, la cuna de la Salsa Tabasco

Un pequeño rincón de Luisiana donde se produce toda la Salsa Tabasco que se consume en más de 160 países alrededor del mundo


Édgar Rogelio Reyes * Enviado Nueva Orleans
peon_e3@yahoo.com.mx

Sin duda el viajar te da la oportunidad de conocer los más diversos lugares, entre ellos, muchos que bien podrían entrar en la clasificación de “curiosos” y que por azares del destino descubres inesperadamente en un viaje, justo en el lugar menos pensado.
Tal es el caso de Avery Island, una diminuta ínsula ubicada en el condado de Lafayette, Luisiana (Estados Unidos). Un punto en la geografía que por su solo nombre no remite absolutamente a nada, pero que comienza a adquirir un matiz interesante, y por demás curioso, cuando se sabe que éste es el lugar donde se produce la mundialmente famosa salsa Tabasco.


Y es que aunque muchos no lo saben, a pesar de llevar un nombre tan mexicano, dicho condimento fue inventado y producido desde sus inicios al otro lado del Río Bravo.



La isla Avery, que toma su nombre del apellido de la familia que la adquirió en el año de 1830 y que hasta la fecha continúa siendo dueña de la propiedad; fue el lugar donde se originó la idea de crear esta icónica salsa y su creador fue nada más y nada menos que un banquero.


Poco antes del inicio de la Guerra de Secesión (1861), un consolidado hombre de negocios de nombre Edmund Mcllhenny, contrajo matrimonio con Mary Eliza Avery, hija de Daniel Dudley Avery, por aquel entonces, único dueño de la isla y los terrenos vecinos.


Sin embargo, al término de la guerra y con la derrota del ejército Confederado, por el cual Mcllhenny había tomado partido, la fortuna de éste se desvaneció, obligándolo a pensar en alternativas para recuperar lo perdido.


Mcllhenny, quien también se distinguía por ser un hábil jardinero, tuvo la idea de plantar unas semillas de chile traídas, no se sabe bien si de México o Sudamérica, en las fértiles tierras de la isla; las cuales una vez convertidas en plantas, le permitirían crear una salsa con la cual intentaba darle más sabor a la insípida comida que en aquellos años existía en la región sur de los Estados Unidos.


Fue así como en 1866, echó mano de su imaginación y una vez que los chiles de aquellas plantas adquirieron un intenso color rojo, los molió y adicionó sal, para luego añejar la mezcla durante 30 días en barriles de roble. Al cabo de un tiempo a cada barril le agregó vinagre de vino blanco y refinó su contenido hasta conseguir un líquido uniforme el cual embotelló  para luego comenzar a distribuirlo entre sus amigos y conocidos dándole el nombre de “Tabasco”.


Tal fue el éxito de la nueva marca que para 1870 ya era comercializada en toda la Costa del Golfo y en ese mismo año Mcllhenny obtuvo la patente por su invento. Desde entonces, en este lugar se producen todas y cada una de las salsas de este tipo que se consumen en más de 160 países alrededor del mundo.


Actualmente, la fábrica donde se produce la famosa salsa forma parte del programa de recorridos que ofrece Avery Island. Un claro ejemplo de la capacidad de nuestros vecinos del norte para convertir el lugar menos pensado en un “atractivo turístico”.


1 comentarios:

Felicity Snow dijo...

Personalmente creo que a la hora de viajar al extranjero, es importante contar con buenas propuestas en lo que respecta a Boletos de Avion. Mi familia y yo viajamos el mes pasado a Centro América y encontramos no sólo buenos precios, pero también buenas propuestas y servicio. ¡Saludos!

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