viernes, 4 de marzo de 2011

Carnaval de Mazatlán: fiesta de color, belleza y cultura

Edgar Rogelio Reyes
peon_e3@yahoo.com.mx

En este carnaval la fiesta no es lo único que se privilegia; la cultura ocupa un papel muy relevante en todas las actividades.

Dicen que en Mazatlán los años se cuentan por carnavales, y a juzgar por la euforia de la gente, pareciera que ésta es la única fecha del calendario digna de tomarse en cuenta. Atraídas por la música de los grupos que desde temprano se han apoderado del malecón, miles de personas se congregan a lo largo de esta avenida para esperar lo que durante muchos años, se ha considerado como uno de los espectáculos más emblemáticos de todo el carnaval de Mazatlán, “la Batalla Naval”.

Un impresionante espectáculo de fuegos artificiales, que marca el inicio de una de las más grandes e impresionantes fiestas callejeras. La espera se ha prolongado, pero nada parece alterar el ánimo festivo de la gente, que entre acordes de banda, merengue y hasta rock, deambula animadamente de un lado a otro, haciendo bromas, gritando y bailando, sin percatarse siquiera de la hora, ¡a quien le importa¡ es carnaval, y aquí un reloj se convierte en un artículo inservible cuya función poco o nada importa.      

Desde lo alto de uno de los edificios que se encuentran frente  aquel interminable y estruendoso escenario, es posible observar el ahora mudo arribar de las olas a la playa; las cuales han tenido que supeditar sus relajantes frecuencias, ante los apabullantes acordes de las canciones de la Banda del Recodo y al bullicio de aquel otro mar formado sólo de personas.

Con las luces que se han preparado para el espectáculo, el mar luce teñido de pálidos colores verdes y rojizos que bajo el contexto, le dan un atractivo aspecto a un mar que con su tranquilidad, luce indiferente a los aires de carnaval. Sutiles cambios de luces comienzan a anunciar que el espectáculo está listo, la música para y se dispone a ceder su lugar a la “Batalla Naval”  la expectación se incrementa y  se concentra en el cielo.

En las voces de ¡Ya va! ¡Ya va!  se percibe un dejo de emoción y expectación. Para la gente de Mazatlán, este día es uno de los que se espera con más entusiasmo, e incluso se dice que, de la  batalla, depende la surte del presidente municipal en su mandato de tres años.

Después de varios minutos de espera, la primera bengala ilumina el cielo, y con ella, docenas de juegos pirotécnicos estallan  en el firmamento del puerto, así como el ánimo de todos aquellos que durante horas, sólo esperaron esta señal para hacer oficial el inicio de una fiesta que se prolongará hasta mucho después de que los rayos del sol del la siguiente mañana hayan aparecido.

Con sonoros estruendos, las bengalas explotan para inundar con color y luego dispersarse en  pequeñas luces, que en segundos se diluyen arrastradas por el viento. Acompasadas ráfagas de distintas tonalidades se suceden unas a otras e iluminan las caras sonrientes de los pequeños que, en brazos de sus padres, contemplan fascinados el espectáculo.

En la calle, prácticamente no existe mirada que no se pierda  en el cielo, salvo aquellas que atraídas por la belleza de las mujeres de este estado, olvidan por un momento el espectáculo de luces del firmamento, y se concentran en algo mucho más hermoso.

Las tubas que hasta hace poco ensordecían con sus graves melodías, ahora se encuentran inertes en el asfalto, esperando el momento indicado para continuar con la fiesta, mientras, los músicos bromean de todo y nada, casi gritando, para que sus voces no se pierdan entre las explosiones; el malecón, la avenida, los balcones de cada edificio que se asoma hacia el mar, se encuentran repletos, no cabe nadie, y pareciera ser que todo Mazatlán se encuentra ahí.

Luego de casi treinta minutos, la última explosión se escucha, y como si se tratase de una señal previamente convenida, el estruendo pasa del cielo a la calle, la música vuelve y todas aquellas personas que permanecían juntas se dispersan, haciendo prácticamente imposible el caminar. Los flujos de gente que corren anárquicos en un sentido y en otro, terminan por arrastrar a varios despistados que sin proponérselo, pasan a formar parte de una fila, que al ritmo de la música, se dirige hasta el otro lado de la calle.

Durante esta fiesta, nada es impedimento para no disfrutar, no importa que haya que arrastrar la carreola del bebé por en medio de todo aquel tumulto o soportar los empujones y el baño de cerveza involuntario.

En frente de los templetes que albergan a los grupos musicales y que se extienden a todo lo largo de la avenida, pequeños bailes callejeros se forman tratando de escapar del la aglomeración. A los costados, se encuentran locales en donde es posible encontrar desde bebidas como piñas coladas, hasta gigantescas botellas de cerveza que sirven para mitigar el intenso calor.

Es una enorme fiesta popular en donde todos tienen cabida, desde las efímeras princesas de carnaval que lucen tiaras plásticas, (porque aquí el sueño de toda mujer es ser reina del carnaval) hasta el vaquero que con botas y sombrero baila a ritmo de la banda.

La fiesta seguirá hasta morir. Pero el carnaval no es sólo el tumultuoso festejo en donde muchos aprovechan para desfogar los ánimos contenidos durante todo un año, al menos en Mazatlán es mucho más que eso, debido a la larga tradición cultural de la que este puerto goza, los festejos se ha visto muy influidos en este sentido.

Lo mismo con una presentación del tenor Fernando de la Mora, que con un concierto de la orquesta sinfónica juvenil, o una exposición pictórica o una muestra gastronómica; el carnaval de Mazatlán se ha constituido como uno de los escenarios más importantes para la cultura no sólo del estado, sino del país.

Sin dejar de lado el carácter festivo con el que nació esta celebración, la cultura desde hace varios años ha logrado abrirse camino en medio de esta monumental fiesta, y lejos de contraponerse, ha logrado hacerse parte integral de ella para enriquecerla y darle a su vez un carácter muy familiar, que se ha convertido en el sello distintivo del carnaval de Mazatlán.

Ya sea durante la coronación de la reina de los Juegos Florales o el de la reina del Carnaval, los espectáculos culturales en donde intervienen principalmente estudiantes de todas las escuelas de arte que se concentran en Mazatlán, siempre están presentes. De esta manera se tienen programadas actividades no sólo los días más importantes, sino durante todo el mes de celebración, porque la cultura ya es parte de la celebración.
  
Detalles

Desde 1976 la organización del carnaval implicó la inclusión de jornadas culturales que revistieran la fiesta e hicieran más diverso el calendario de actividades.

Además de las presentaciones de diversos grupos artísticos que se organizan durante los días más importantes del la celebración, el carnaval sirve como marco de un tradicional  festival cultural en donde se otorgan algunos de los más importantes premios de la cultura en México, como es el caso del premio Clemencia Isaura de poesía, en donde artistas de todo el país participan.

Tradicionalmente los ganadores del premio Mazatlán de poesía gozan la distinción de coronar a la reina de los juegos florales y ésta a sus vez es quien otorga el premio a los poetas ganadores

 Miniagenda

Tal es el éxito del carnaval que la ocupación hotelera está durante estos días al cien por ciento, por tal motivo los organizadores recomiendan que si se pretende visitar este puerto durante el principal fin de semana de esta festividad, es prudente hacer las reservaciones de hotel con por lo menos dos meses de anterioridad.

Durante el carnaval no sólo la fiesta es durante la noche, la plaza Machado es sin duda un punto obligado de reunión para además de degustar algunos de los más famosos y exquisitos platos de la comida mazatleca, disfrutar de un amena velada escuchando una variada selección de música con grupos en vivo.

Pero si se prefiere, es posible salir a visitar no muy lejos de la capital alguna de las múltiples poblaciones rurales como el Quelite, que se caracterizan por conservar aún ese aire de pueblo mágico y sabor al México de provincia.


Si te gustó este artículo y quieres saber un poco más sobre la icónica Plaza Machado, puedes buscar el artículo: La Plaza Machado, un rincón seductor en Mazatlán en este mismo blog en el mes de agosto.

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