domingo, 20 de marzo de 2011

Las diez cosas que más odias de los hoteles

Aunque existen quizá docenas de otros detalles, esta es sólo una lista rápida que desde luego, es susceptible de cambiar y ampliarse dependiendo de cada persona

Édgar Rogelio Reyes


Es un hecho innegable que para muchos viajeros, uno de los lugares que mayores comentarios ocupa al regresar de vacaciones es el  hotel en el cual se hospedaron,  especialmente si éste es de buena categoría.   

Que si la habitación era espectacular, que si tenía jacuzi, que la terraza estaba divina, que si el servicio fue excelente, que si durmieron con más de 15 almohadas. Sin embargo, no todo es color de rosa y existen algunos o mejor dicho muchos detalles que ni en los mejores hoteles del mundo muchos turistas nos hemos salvado de padecer.

He aquí una lista de las diez cosas que puedes llegar a odiar de los hoteles:

1.- El servicio de Internet: En estos tiempos todos damos por hecho que este servicio es obligatorio en cualquier buen hotel que se precie de serlo. No obstante, siempre existe un pero…La conexión no funciona correctamente; necesitas varias claves de acceso o simplemente…una hora te cuesta un ojo de la cara. Ante tales circunstancias…prefieres no usarlo.

2.- Las llaves: Las tarjetas que sustituyeron a las llaves comunes, sin lugar a dudas son más cómodas y funcionales, hasta el preciso momento en el que se magnetizan y te obligan a recorrer cientos de metros de regreso hasta la recepción para arreglar el problema. Justo cuando queda poco tiempo para hacer el check out, cuando te escapaste de la junta para ir al baño o cuando estas regresando todo cansando a las 4.00 de la mañana.

Sin mencionar el hecho de que con los nuevos sistemas de ahorro de electricidad, son también las culpables de que pases más de cinco minutos tratando de prender las luces de la habitación y encender el televisor. Por eso de que hay que colocarlas en una ranurita que enciende todas las luces.

3.- El convertidor de corriente: Cuando viajas a Europa y has olvidado el convertidor de corriente americano que se adapta al voltaje y las tomas de aquella parte del mundo. Tratar de conseguir uno de estos “aparatitos” en el hotel, puede llegar a ser una labor casi imposible. Porque casi nunca los tienen disponibles, porque están prestados o porque no funcionan correctamente.

4.- El servicio médico: La mayoría de los buenos hoteles se precian de tener un servicio médico las 24 horas, aunque para desgracia del paciente, el médico casi nunca está en la propiedad y tarda un buen tiempo en llegar. Eso sin mencionar el costo que por lo general tiene, el cual te hace pensar dos veces antes de utilizar este servicio.

5.- El servibar: Cuando llegas a un hotel de categoría, independientemente del lugar del mundo en el que te encuentres, te maravillas cuando te muestran la cantidad de dulces, bebidas y golosinas con las que cuenta este servicio. Pero…El encanto se acaba cuando por pura precaución revisas la lista de precios y te das cuenta que ese refrigerador sólo será un adorno más de la habitación.

6.- Los borrachos: Todos hemos padecido alguna vez la desgracia de que nos toque alguna fiesta en el cuarto de arriba o en el de lado y termine con lo que pensamos sería una noche tranquila y de sueño reparador. Lo peor es que cuando llamas a la recepción para que arreglen el problema, pueden tardar horas antes de que todo se solucione y…Adiós sueño reparador.

7.-  Los buffets en Europa: Muchas personas cuando viajan a Europa contratan las habitaciones con desayuno buffete incluido, lo cual resulta una gran ventaja. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en México, donde los bufetes son muy variados, en la mayoría de los hoteles del viejo continente los alimentos se repiten todos los días. De modo que si tu estancia en una sola ciudad es de más de cuatro noches, mejor piensa en otra alternativa.

8.- Las regaderas: Algunos hoteles, que presumen de alta tecnología, tomar un baño puede convertirse en una auténtica aventura, ya que abrir la regadera resulta más difícil que tratar de despegar un avión.

En el afán de crear dispositivos sofisticados que den masaje a todo el cuerpo, algunas regaderas tienen un número irracional de llaves y mangueras que hacen muy difícil su operación.  
     
9.- Hoteles con torres idénticas: Algunos edificios tienen más de dos torres o incluso recepciones con un diseño arquitectónico idéntico, que en ocasiones hace muy complicado ubicar o recordar en qué habitación estás. Eso provoca que te pierdas, o bien que desperdicies mucho tiempo en ubicarte.

10.- Los niños en las albercas: Para quienes soñamos siempre con un viaje tranquilo y placentero, disfrutando de largas horas de ocio, no existe nada peor que un grupo de niños pequeños gritando y corriendo, al tiempo que hacen pedazos tus pocas horas de paz.      

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