jueves, 17 de marzo de 2011

Xplor, un pedazo de naturaleza hecha aventura

Édgar Rogelio Reyes

Justo en medio del corazón de la selva de Quintana Roo, existe un lugar donde la aventura, la adrenalina y las ganas de vivir experiencias nuevas se han materializado en forma de un bello escenario natural creado hace 65 millones de años y que hoy en día atrae a miles de personas de todo el mundo, ávidas de experiencias diferentes, es un parque llamado Xplor.  

Aquí los visitantes pueden realizar una placida travesía sobre las aguas de un río subterráneo, provistos únicamente de dos pequeños remos que hacen las veces de motor y que conducen a través de un lugar muy poco usual en medio de las mismas entrañas de la tierra.

A bordo de una pequeña balsa capaz de dar cabida a una o dos personas, tus propias manos te impulsan entre el caudal de aguas mansas y tonos turquesa, hasta perderte en la boca de una cueva a la que los antiguos mayas consideraban la entrada a un mundo no material.

Una vez pasado el umbral de aquella embocadura de roca, el mundo que se revela es como sacado de una novela de ciencia ficción. Un mundo subterráneo plagado de miles de estalactitas y estalacmitas por igual, que recuerda más un paisaje lunar que una escena propia de este planeta.

En medio del suave ir y venir del agua, la balsa recorren lentamente el cause de un río milenario que por siglos se ha encargado de esculpir las caprichosas formas de roca que ahora forman parte de este lugar.

Durante tu tránsito, tus ojos se emocionan ante un paisaje subterráneo que nunca  imaginaste pudiera existir en medio del corazón de la selva.

Miles y miles de puntiagudas lanzas hechas de roca, de anárquicas formas y tamaños, crecen en el techo y piso de aquella cueva milenaria, teniendo como inseparable compañero al río que las refleja.

La escena se repite una y otra vez a lo largo de los poco más de mil metros que tiene el recorrido, haciendo que tu imaginación quede absorta por completo ante tal belleza.

Sin embargo, no siempre es posible prolongar todo por tiempo indefinido y menos en este lugar en donde existen tantas cosas que hacer.
Es hora de pasar a otra actividad y esta vez, hay que ir literalmente al cielo. Te despojas del chaleco salvavidas y diriges tus pasos a lo que aquí se conoce como las Tirolesas (Zip Line).

Subes lentamente la primera plataforma de lanzamiento, la cual se eleva más de 40 metros sobre la selva y, una vez que has llegado a la cima, dejas que la vista se  regocije  con un espectáculo colosal.

Se trata de un inmenso e ininterrumpido manto verde que cubre todo lo que los ojos pueden observar y secuestra la imaginación al punto de hacer olvidar que, para continuar con la aventura, es necesario lanzarse muchos metros sobre las copas de los árboles únicamente sostenido de un cable.

El instructor indica que son más de 3.5 kilómetros de recorrido dividido en 11 tramos, uno de los cuales tiene más de 750 metros de largo. En tu rostro se refleja el nerviosismo, las manos sudan, la respiración se acelera, la mente, aludiendo al principio de conservación, piensa que quizá es mejor no vivir la experiencia.

Sin embargo, siempre existe algo que motiva a continuar, el golpe de adrenalina, la pasión por la aventura o simplemente el hecho de poder contar algo realmente significativo de unas vacaciones.

Cualquier cosa es buena para tomarla como una razón valida para continuar con esta empresa y para una mujer ya mayor que se encuentra acompañada por sus hijas adolescentes, esa razón es poder comprobar que, como dice la propaganda del parque, durante este recorrido por entre las copas de los árboles, es también posible acuatizar en uno de los bellos cenotes que se encuentran en esta región.

Y es que uno de los grandes atractivos de este lugar, en algunas de las líneas que forman parte del recorrido en tirolesa, en vez de aterrizar en lo alto de una torre, los intrépidos aventureros pueden terminar su viaje en las calidas aguas de una apacible poza natural. 

Con tu mirada fija en el horizonte, tomas fuertemente la correa que te une al cable y con una gran inhalación, te armas de valor para arrojarte al vacío, un segundo para meditarlo y logras dejar ir tu cuerpo. A lo lejos, lo único que se escucha es un grito uniforme que dejas escapar y que se pierde en el viento


Sobre el parque

Recientemente inaugurado, este parque temático abrió sus puertas en julio de 2009. Está conformado por cuatro nuevas atracciones, especialmente diseñadas para personas que disfrutan del turismo de aventura.

Una travesía en balsa a través de un  río subterráneo a lo largo de un kilómetro; cinco kilómetros de recorrido por parajes selváticos y grutas conduciendo un vehículo anfibio entre puentes colgantes y veredas sinuosas, así como un paseo a nado entre las bellas grutas que forman parte de territorio del parque; y para terminar, una excitante ruta de tirolesas (zip lines) por encima de la exuberante vegetación que forma parte de la Riviera Maya.

Bajo el slogan de “un mundo subterráneo” Xplor fue concebido para dotar de nuevas atracciones a la ya de por si basta oferta con la que cuentan los parques Xcaret y Hel-Xa, (grupo de cual forma parte), pero con un toque de mayor aventura pensando en los jóvenes viajeros.

Con una superficie de 59 hectáreas de selva, Xplor se convierte en una aventura en medio de la naturaleza, en la que lo mismo es posible recorrer cavernas de 65 mil años de antigüedad que nadar en cenotes o disfrutar de la imponente belleza de la vegetación de la región a lo largo de sus interminables senderos.

No obstante, hoy en día este lugar es un parque de diversiones, Xplor también es una maravilla natural, ya que cada uno de sus rincones comenzó a formarse hace más de 65 millones de años, luego de que un meteorito impactara contra la Península de Yucatán, dando pie a la formación de estas cavernas, ríos subterráneos y cenotes.

Información Práctica

Xplor se encuentra ubicado a 56 kilómetros del aeropuerto de la Ciudad de Cancún y a sólo seis de Playa del Carmen en la zona conocida como Riviera Maya.

Sus horarios son de Lunes a Sábado de 9:00 a.m. a 5:00 p.m. Los precios de admisión son: 99 dólares por adulto y 49.50 por niño, (este precio incluye una comida buffet en el restaurante del parque.

Sin embargo existen distintos paquetes en donde se incluye la transportación y si se desea la entrada a los parques de Xcaret y Xel-Xa. Las reservas por Internet tienen un 10 por ciento de descuento.

Para que la visita al parque sea más placentera se recomienda asistir con ropa cómoda, shorts, playera, traje de baño y zapatos para agua.

Como una forma de respeto a la naturaleza, en todos lo parques del grupo sólo son permitidos los protectores solares biodegradables, cualquier otro tipo de bronceado será incautado.

No obstante que el clima del Caribe mexicano es agradable la mayor parte del año, la mejor época para visitar, tanto Cancún como Riviera Maya, es de marzo a mayo, pues las temperaturas son agradables y aún no comienza la temporada de huracanes. 

Si te ha gustado esta artículo y quires conocer consejos prácticos para disfrutar mas Xplor te invito a leer el siguiete post:


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