domingo, 3 de abril de 2011

La controversia del Tianguis Turístico itinerante, los pros y contras

Édgar Rogelio Reyes
A tan sólo unos días de que la Secretaría de Turismo Federal (Sectur), diera a conocer la decisión de hacer el Tianguis Turístico de México Itinerante, luego de 36 años de haberse realizado en el puerto de Acapulco, se ha suscitado una gran controversia en la que ya toman parte hoteleros, prestadores de servicios, empresarios turísticos y algunos gobiernos estatales.
Ello a pesar de que, al hacer el anuncio, la secretaria de turismo, Gloria Guevara, contó con el apoyo incondicional de las principales organizaciones empresariales turísticas del país y de un amplio sector de profesionales de la industria; que durante años habían tenido como meta lograr que el Tianguis saliera del puerto.
Organizaciones como el Consejo Empresarial  Turístico (CNET) y  la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio Servicios y Turismo (Concanaco- Servitur) dieron su apoyo a la decisión del gobierno federal, bajo el argumento de que, al hacer el Tianguis itinerante, sus beneficios en términos económicos y de exposición mediática podrán ser compartidos por distintos destinos alrededor del país.
Decisión que provocó enojo en los empresarios de Acapulco, quienes han denunciado que este proceder obedece a una motivación política, más que a una decisión consensada.
No obstante el comprensible enojo de los hoteleros y el sector turístico de Acapulco, a la luz de los hechos, la decisión parece ser la mejor para el país, pues Acapulco hace muchos años dejó de ser el lugar que dio a conocer a México en el escenario turístico mundial.
Es cierto, los empresarios del puerto tienen todo el derecho de tratar de defender algo que sienten suyo por tradición. Sin embargo, al calor del debate, olvidan que fueron ellos mismos los que durante años se dedicaron con su indiferencia a matar lentamente a su propio destino sumiéndolo en el abandono.
 La decisión de sacar el Tianguis de Acapulco, indudablemente que tiene tintes políticos, pero tintes políticos que van de la mano de hechos irrefutables. Durante años, se criticó el hecho de la falta de inversión por parte del gobierno y los hombres de negocios de Acapulco para regresar a este destino el esplendor y la categoría que durante muchos años gozó.
Criticas que jamás fueron escuchadas, y a las empresas del ramo como el gobierno estatal hicieron oídos sordos, convirtiendo al puerto en un destino viejo, desgastado, sucio y con una prácticamente nula capacitación de los prestadores de servicios turísticos; quienes nunca se preocuparon por mejorar la atención que daban a los vistantes, pues pensaron que Acapulco siempre sería Acapulco.
Para nadie es un secreto que hoy en día, Acapulco es incapaz de competir en ningún sentido con destinos como la Riviera Maya, Cancún, Los Cabos o Riviera Nayarit (sólo por mencionar algunos), en términos de infraestructura hotelera, conectividad y servicio; entonces por qué tanto encono y tanta sorpresa ante algo que era sólo cuestión de tiempo para que sucediera.
Es cierto, la decisión de sacar al Tianguis de Acapulco tuvo tintes políticos, como los tuvo hace seis años cuando el ya ex gobernador de Guerrero, Zeferino Torreblanca, acordó con el entonces secretario de turismo federal Rodolfo Elizondo, que el Tianguis se mantuviera en Guerrero durante su mandato. ¡Los dos políticos al fin!.
Quizá, ahora la diferencia fue que no hubo quien encabezara las negociaciones políticas entre la Sectur y el nuevo gobierno de Guerrero, pues recordemos que el recientemente nombrado gobernador, Ángel Aguirre,  a pesar de haber ganado la gubernatura del estado por el mismo partido al que pertenece Torreblanca, no es parte del PRD, y por tanto, no hubo dentro del gobierno saliente la disposición para ayudar a Aguirre a operar para que el Tianguis quedara en la entidad.
Sin embargo, más allá de las consideraciones políticas o que se pueda estar o no de acuerdo con la decisión, existen muchos argumentos a analizar en este escenario.
Por principio de cuentas, el papel que el propio Acapulco jugó para que esto sucediera. Con su indolencia, los empresarios turísticos del puerto y el gobierno del estado, propiciaron la salida del Tianguis y le dieron los argumentos a la Secretaría de Turismo para hacerlo itinerante.
Primeramente, Acapulco atraviesa actualmente por una crisis de seguridad como nunca antes se había visto; si a ello le agregamos que durante años se olvido invertir en infraestructura turística, renovar y construir hoteles, invertir en trasporte público y mantener el destino limpio, el resultado es que hoy en día Acapulco dista mucho de ser la mejor cara que puede ofrecer un destino mexicano al turismo internacional.
Baste recordar el viejo y obsoleto centro de convenciones en el que se lleva a cabo este evento, que es una de las mayores vitrinas que tiene el país para promocionar sus productos turísticos.
 Por otra parte, los argumentos que esgrime Sectur parecen válidos pero no exentos de ciertos cuestionamientos.  Por principio de cuentas, la secretaría dice que una de las razones para hacer al Tianguis Itinerante, es propiciar que distintos destinos del país se beneficien del impacto económico y mediático que trae consigo el Tianguis y que su realización estará sujeta a una convocatoria en la que podrán participar todos los destinos.
No obstante, en las actuales condiciones, cuántos destinos son realmente capaces de albergar el Tianguis, por capacidad hotelera, conectividad, infraestructura de congresos y convenciones, quizá no más de cinco, ¿y los demás?.  Lo cual lleva a pensar que se podría correr el riesgo de politizar la obtención de la sede, excluyendo a muchos destinos.  
Sí, existen destinos en todo el país que tienen todo el derecho a promocionar sus atractivos y a que personas de todo el mundo lleguen hasta ellos para conocer las bellezas y los productos turísticos que ofrecen, pero cuánto tiempo tendrá que pasar para que lo logren.
De acuerdo con la información que dio la propia secretaria de turismo, este nuevo mecanismo impulsará la competencia entre destinos, haciendo que aquellos lugares que hoy en día no cuentan con la infraestructura hotelera, la conectividad aérea y desarrollo en la prestación de servicios turísticos, trabajen para mejorar todos esos aspectos y poder aspirar eventualmente a albergar el evento, la pregunta es si Sectur le brindará el apoyo necesario para que eso suceda.
Algunos detractores del Tianguis de Acapulco dicen que uno de los más grandes problemas de este destino es su falta de conectividad, que era “ilógico” traer compradores y visitantes de Europa haciéndolos tomar un vuelo de 11 o 12 horas para llegar a Ciudad de México y luego otro para llegar a Acapulco o que las carretera no era lo suficientemente buena como para hacer un trayecto rápido por tierra.
Pero, no ocurriría exactamente lo mismo con destinos como Puebla, Morelia, Chiapas etc, etc, que a pesar de sus enormes atractivos padecen del mismo problema de conectividad.
Eso deja sólo a Cancún y la Riviera Maya como los sitios idóneos para la realización del Tianguis, tomando en cuenta que la Ciudad de México podría estar poco interesada en su organización ya que aquí se lleva a cabo FITA, la feria internacional de Turismo de la Ciudad de México.
En términos generales, la propuesta parece ser la decisión más acertada y la que más conviene al país, sin embargo, tendremos que esperar a ver cómo se lleva a cabo y si resulta lo exitosa que pretenden las autoridades de turismo con este cambio.

  




1 comentarios:

Pablo Perez dijo...

Que hermoso es esto, sin duda alguna incrementara notablemente el turismo y la reserva de Paquetes Turisticos. Saludos!

Pablo - Hoteles en Acapulco

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