lunes, 30 de mayo de 2011

El caos y las mentiras que rebasan a Aeroméxico

 Édgar Rogelio Reyes

Escribo estas líneas con la contrariedad de aquel que se siente engañado e impotente; quizá tratando con estos párrafos de hacer catarsis advirtiendo a otros infortunados viajeros del los malos ratos que están a punto de experimentar si es que corren con la mala suerte de tener que volar en estos días por Aeroméxico.

Comenzaré por decir que, como periodista, he recibido desde la semana pasada comunicados de la aerolínea en  los cuales se asegura que los problemas ocasionados por el cambio de la plataforma en el sistema de reservaciones y documentación han sido resueltos casi en su totalidad y que las salidas de los vuelos han regresado a la normalidad; aseveración que es absolutamente mentira.


El pasado 25 de mayo, la compañía hizo llegar la siguiente información:  “Aeroméxico informa que ha completado la estabilización de su proceso de transición tecnológica al Sistema de Reservaciones y Documentación Sabre. El día de hoy sólo se presentaron cancelaciones en el 1.5 por ciento de las operaciones de las 569 programadas y las demoras se abatieron considerablemente”.
Me atrevo a desmentir tan categóricamente dicha información, porque yo mismo he sido uno de los afectados de esta “transición tecnológica” de la cual la aerolínea no tiene ningún control.
Mi mala experiencia comenzó el pasado jueves 26 en la Terminal 2 del Aeropuerto de la Ciudad de México, donde tenía un vuelo programado hacia el puerto de Mazatlán que partiría a las 4 de la tarde.
Luego de un retraso de 30 minutos, en el mostrador de Aeroméxico se nos informó que “por cuestiones técnicas”  sería necesario reducir el número de pasajeros de dicho vuelo, y que sólo sería posible subir a 35 personas (en un equipo que tiene capacidad sólo de 50 pasajeros).
Para nuestra mala fortuna, el siguiente vuelo a Mazatlán estaba programado para las 10 de la noche, de modo que fue necesario esperar  más de seis horas en la terminal, más los 30 minutos de retraso que presentó nuevamente el vuelo.
No obstante lo anterior, al momento de abordar mi vuelo pude darme cuenta de que, como pasó con nosotros, nuevamente Aeroméxico dejó a muchos otros pasajeros en tierra para subir a quienes estábamos esperando; muy a pesar de que estás personas habían pagado igualmente su boleto.
Ante tal escenario, no es difícil imaginar que ésta es una cadena interminable que tardará mucho tiempo para tener un verdadero arreglo.
Publico lo anterior porque me parece inaudito que esta compañía tenga la desfachatez de decir que ha arreglado el problema cuando saben que es mentira. Yo mismo he publicado en este espacio la información antes mencionada, bajo el precepto de que, quien emite la información es una fuente confiable, sin embargo, creo pertinente advertir que al tratar de corroborarla puede constatar la mentira.
Esta actitud de Aeroméxico refleja una total falta de respeto por sus clientes y una gran irresponsabilidad; aunque creo que los más preocupante, es el descaro con el que esta compañía se maneja al dar tal mal trato a su pasajeros y aprovecharse de que en muchos casos, ellos son la única opción para viajar a un buen número destinos.
A lo anterior hay que agregar que los precios de los boletos no son en absoluto baratos y no es posible que esta aerolínea siga trabajando de esta manera. Como ya lo he dicho, sirvan estas líneas para advertir a otros pasajeros del caos y los muy malos ratos que tendrán que pasar si tienen el infortunio de viajar con esta empresa.
Creo también pertinente sugerir que, si les es posible, consideren muy seriamente otra aerolínea para realizar su viaje. Mientras tanto, seguiré esperando mi vuelo de regreso la Ciudad de México, aquí, en el aeropuerto de Mazatlán, donde tengo ya casi 2 horas de retraso. Mucha suerte.
Por cierto, acaban de anunciar en la sala de abordar que ¡¡¡mi vuelo tiene seis horas de retraso¡¡¡¡¡.



   












0 comentarios:

Publicar un comentario

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More