jueves, 26 de mayo de 2011

Suecia, el encanto de la belleza escandinava.

Édgar Rogelio Reyes


Desde Estocolmo hasta los valles de Laponia, este país ofrece muchos escenarios que van desde tranquilas y bellas ciudades, hasta remotos bosques donde las auroras boreales sobrecogen con su belleza 


Hace no mucho tiempo, en una de esas conversaciones de café como existen tantas, alguien preguntó, ¿en qué lugar del mundo les gustaría estar al menos una vez?.Unos respondieron de inmediato Roma, Paris, Madrid, alguno otro Estambul y quizá el más aventurero dijo Alaska.


Sin saber que responder me quedé callado y luego de un pequeño rato recordé que de niño, por alguna extraña razón, la palabra Estocolmo me llamaba mucho la atención, por lo que en ese momento contesté que Suecia.


Casi de inmediato, uno de los compañeros con los que compartía la mesa me respondió “yo viví allí dos años” y sin dejarme responder a su comentario me preguntó ¿cómo te la imaginas?.


Encogiéndome de hombros y sin vacilar respondí, fría, con nieve, pero llena de castillos y de lugares al aire libre que te dejan pasmado. La tímida mueca que se reflejo en su rostro me dio a entender que tal vez no estaba tan errado, pero que seguramente no era del todo exacto, por lo que de inmediato tuve que aceptar que mi más cercano referente de Suecia era ABA, aquel popular grupo de los años 80 y que hasta hace poco tiempo me enteré de que Ingmar Bergman y Greta Garbo eran de origen sueco.


Estocolmo, una ciudad bella y poco común


Me comentó que Estocolmo es efectivamente una ciudad muy bella de más de 700 años de antigüedad, con una peculiaridad que pocas personas conocen, y es que, a diferencia de lo que muchos nos imaginamos, esta capital se expande por 14 islas que se encuentran interconectadas por 57 puentes, entre los cuales transcurre la vida de sus habitantes.


Muchas de ellas situadas entre el lago Málaren y el mar Báltico, de modo que podríamos imaginarla mejor como un archipiélago que como una ciudad convencional. No por nada es conocida también como la “Venecia del Norte” y como es posible imaginar, mucho de su movimiento se hace a través de pequeñas embarcaciones.


Además, la idea de que esta ciudad y en general la mayor parte del país es casi un perpetuo glaciar, sólo existe en la mente de los turistas que nunca han estado en Escandinavia, ya que tanto Estocolmo como Gotemburgo otra de las ciudades principales, gozan por lo general de un clima templado y agradable.


En algo que quizá no estaba tan equivocado, era en el hecho de que Suecia en general, resulta un lugar sumamente atractivo para los amantes de la naturaleza; su geografía plagada de bosques y llanuras albergan numerosos atractivos.


Este compañero de tertulia me contó que desde niño había sido aficionado al mar, pero que nunca se había impresionado más que cuando conoció la costa sueca, un lugar de paisajes contrastantes, lleno de pequeños pueblos de pescadores esparcidos en los cientos de islotes y cayos que existen por toda la costa.


Un lugar muy diferente a la que estamos acostumbrados, pues allí las playas se encuentran flanqueadas por interminables formaciones rocosas que adornan el paisaje con sus distintas y caprichosas tonalidades, la cuales pueden ir desde el gris hasta el rosa.


El norte y las auroras


Pero quizá la región más bella o en todo caso la más llamativa del país es el norte, un gran territorio  montañoso que combina las llanuras polares, las praderas y los glaciares, para conformar un escenario natural que seduce.


En este sentido el área de Laponia, la última región agreste de Europa, es la que más destaca y a la que miles de turistas de todas partes del mundo llegan todos los años para adentrase en sus tierras y contemplar sus bellezas.


Es allí también donde habitan los Samí, el pueblo indígena más pequeño del mundo (75 mil habitantes) quienes han poblado la península desde hace más de 9 mil años. Una comunidad originalmente nómada cuya cultura se encuentra íntimamente ligada al cuidado de los renos y quienes a pesar de estar totalmente integrados a la sociedad sueca,  han defendido su cultura y tradiciones a través de los siglos.


Es en el norte donde se encuentran los parques nacionales Abisko y Sarek dos refugios donde especies como osos, alces, lobos, águlas y el raro zorro del ártico tienen sus refugios.


Y si eso no fuera suficiente para convencer a cuaquiera, aún existe algo más, ya que esta región, dada su extrema latiud norte, es uno de los lugares en donde se puede disfrutar del espectáculo de las Auroras Boreales, un fenómeno natural único y sin par.


Durante los meses de invierno, cuando toda esta zona pierde casi por completo el contacto con la luz del sol, es posible observar el paso las partículas de energía que atraviesan el campo magnético de la tierra, formando un haz de luz de pálidos y diversos colores, como si se trátese de un arcoíris nocturno que ilumina la noche.


Luego de toda esta detallada explicación de lo que Suecia es, no me cupo la menor duda de que este es un lugar en el que me gustaría estar al menos una vez en la vida.








 















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