jueves, 21 de julio de 2011

El Cirque du Soleil, un recorrido por sus cuarteles generales

Édgar Rogelio Reyes
Hace algunos días tuve la oportunidad de hacer una visita a las oficinas centrales del Cirque du Soleil, en la ciudad de Montreal (Canadá) durante el Segundo Festival Internacional de Circo de Montreal, y debo de admitir que fue una experiencia que podría calificar incluso de emotiva.
Emotiva por el hecho de que, sólo cuando te encuentras en ese lugar, comienzas a entender el cómo y el por qué  esta compañía  ha revolucionado el mundo del espectáculo de la manera que lo ha hecho, y cómo es que logra la calidad de shows que nosotros como espectadores estamos acostumbrados a apreciar.
Este es el lugar donde todo comienza, donde nace la magia y donde la imaginación se materializa para luego convertirse en asombro; es el lugar que concentra a miles de personas con el único objetivo de unir sus talentos para crear.
Aquí se encuentran los artistas, los productores, los artesanos, los diseñadores de vestuario y de sonido, todas y cada una de las piezas que forman parte del complejo engranaje de este que es el mejor circo del mundo.

Una moderna y compleja Torre de Babel creada para ser el centro neurálgico de una organización conocida ya en todo el mundo y que cuenta con 22 espectáculos que se presentan en alrededor de 300 diferentes ciudades del planeta.

En estas “oficinas” trabajan poco más de 5 mil empleados, de los cuales aproximadamente 1,400 son artistas. Aunque más allá de los datos duros, quizá lo más interesante de este lugar es la forma en cómo desarrolla su actividad.

Aquí se pueden encontrar desde las instalaciones y los gimnasios para que los artistas entrenan sus rutinas, hasta los talleres donde se producen los vestuarios, las máscaras y los zapatos que se usan en todos y cada uno de los espectáculos del Cirque du Soleil.

Este es el lugar donde los productores pueden encontrar a los artistas para interpretar un nuevo espectáculo y donde también los artistas entrenan nuevas y específicas rutinas para un nuevo acto.

En este complejo se encuentra igualmente el área de diseño de maquillaje, donde el “diseñador de arte” no sólo crea la imagen de cada uno de los personajes de cada espectáculo, sino que enseña a los artistas a maquillarse por sí mismos, pues en la filosofía del circo, ellos debe saber ejecutar todo el proceso de creación no sólo dentro del escenario.

Una Torre de Babel para la creación

Otro de los elementos que resultan sumamente interesantes cuando conoces estas “Oficinas Centrales”, es la diversidad de personas, razas, caracteres e idiomas que se encuentran concentrados bajo un mismo techo.

Personas de todo el mundo llegan hasta Montreal para unirse cada año al circo y ello implica un complejo trabajo de integración cultural, de modo que no es difícil escuchar una acentuada mezcla de inglés, francés, ruso, español y muchas otras lenguas, pues hay que recordar que los artistas del circo proviene de todas partes del mundo.

Para facilitar este proceso de adaptación, pero sobre todo para que puedan entender los conceptos creativos de cada uno de los espectáculos, se cuenta con un importante y extenso grupo de traductores que acompañan en todo momento a los nuevos reclutas para facilitarles la comunicación con los creativos, productores, entrenadores maquillistas y otros miembros del elenco.

Durante los meses que tarda el desarrollo de cada nuevo show desde su concepción hasta su puesta en escena, los nuevos integrantes cuentan con un grupo de aproximadamente 30 personas que los apoyan en todo momento en cuestiones migratorias, culturales, psicológicas y cualquier otra necesidad que puedan tener durante el proceso.

Una gran filosofía al servicio del arte

Pero sin duda lo que más llama la atención de todo este proceso creativo, es la filosofía que rodea; un modo de pensar que más que una filosofía de trabajo es toda una filosofía de vida, la cual permite tener como resultado todas esas magníficas producciones tan bien logradas y que hacen tanta conexión con el espectador.
También este lugar es donde comienza esa filosofía, es aquí donde los artistas del circo aprender a ser eso, artistas; y lo que significa estar realmente sobre el escenario trabajando con otros por un objetivo común.
Una filosofía donde se privilegia el trabajo en equipo y no el lucimiento de una de las partes, “en el Cirque du Soleil, no existen estrellas, la estrella es el espectáculo” es lo que se profesa. Y es que es necesario recordar que en este nuevo tipo de circo, el 50% de los artistas son atletas de alto rendimiento que provienen de disciplinas muy diversas como la gimnasia, los clavados, el atletismo entre otras, por lo que es necesario inculcarles una nueva forma de trabajo, pero sobre todo, adentrarlos al arte y enseñarlos a proyectar su propia sensibilidad en el escenario.

El objetivo del Cirque du Soleil no es tener artistas o acróbatas capaces de ejecutar un triple salto perfecto, sino personas que expresen una emoción al hacerlo, pues el espectáculo es un espectáculo vivo dicen ellos.

Por eso digo que sólo estando en este lugar es posible entender por qué el Cirque du Soleil es lo que es, por qué atrae a tanta gente alrededor del mundo y por qué generar enamorar con sus artes. Es por ello que se puede decir sin temor a equivocarse, que es en este lugar es donde nace la magia.


















  


1 comentarios:

Hotels Antigua Guatemala dijo...

Excelente articulo ellos son una grandes artistas con mucho entrenamiento para que sus shows sean perfectos y estas imagenes son las que nunca miramos, gracias por compartir

Publicar un comentario

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More