martes, 9 de agosto de 2011

hoteles todo incluido, ¿por qué sí y por qué no?

Édgar Rogelio Reyes
Siguiendo con el tema de las discusiones en torno a temas turísticos, ayer se suscitó una controversia durante una plática de sobremesa, entre aquellos que defienden las bondades de los  hoteles Todo Incluido, los que piensan que te limitan como turista y aquellos que adoptamos una posición neutra defendiendo la teoría de que la elección de este tipo de alojamientos depende de la clase de turista que seas y el tipo de vacaciones que buscas.
Sin meterme en los escabrosos temas políticos que tienen que ver con que si estos hoteles le hacen bien a la industria turística de un país o no, depuraré más o menos la platica y me limitaré a reproducir las conclusiones puramente turísticas y prácticas de dicho coloquio.
¿Por qué sí?
Los partidarios defensores, e incluso adoradores de este tipo de alojamientos, esgrimen varios argumentos, el primero: que estos hoteles te ofrecen la gran ventaja de no tener que preocuparte por nada (salvo por los extras que  no están incluidos, claro) a la hora de tu salida.
Segundo: dicen que en el mismo lugar es posible contar con restaurantes, entretenimiento, playas y piscina sin tener salir del hotel.
Tercero: que los precios por lo general son más baratos pues contratas paquetes que incluyen avión, hospedaje y transportación.
Cuarto: las habitaciones son muy amplias y bastante bien equipadas.
Argumentos sin duda válidos y que me abstendré de criticar en beneficio de la neutralidad.
¿Por qué no?
Por su parte, los detractores de estos hoteles argumentaban en primer término: que este tipo de mega construcciones, porque si algo caracteriza a estos resorts es que son por lo general colosos de más de 600 habitaciones (al menos en el caso mexicano) en los que se pierde toda clase de privacidad, pues tienes que comer, nadar y hasta caminar en medio de ese mar de personas de las que justamente tratabas de escapar.
Segundo:  además del tema de la falta de privacidad, por lo general este tipo de hoteles son muy familiares, de modo que puede que tengas que estar soportando el bullicio de toda una tropa de ruidosos parientes entre los que se encuentran los niños, la suegra y hasta el perico.
Eso sin mencionar que a la hora de entrar en la piscina o tratar de encontrar un pequeño espacio de arena en la playa, tendrás que caminar muchos metros antes de conseguirlo. De modo que si no tienes paciencia, quizá este tipo de hoteles no es para ti.
Tercero: Aunque en estos lugares los restaurantes sobran, la mayor parte de las veces la comida es  sólo medianamente satisfactoria o deja mucho que desear. Aunque algunas personas dicen sentirse compensadas con la bastedad pues en muchos casos estas comidas son tipo bufé.
Cuarto: Aunque el servicio de vende como Todo Incluido, siempre existen letras pequeñas en el contrato y no pocas veces te salen con el chiste de que las bebidas alcohólicas no están incluidas, o bien, que sólo cierto tipo de bebidas como la cerveza, algunos rones, tequilas o vodkas entran en el paquete, por lo que si se te antoja un whisky hay que pagarlo por separado.
Quinto: si eres amante de los tratamientos Spa tienes que tomar en cuenta que este tipo de servicios no se incluyen en ningún hotel Todo Incluido.
Sexto: que este esquema te limita como turista porque al tener todas las cenas, comidas y desayunos incluidos, dejas de salir y no buscas nuevas y mejores opciones de restaurantes, bares y entretenimiento fuera del resort.
Séptimo: la mayor parte de las veces (aunque eso depende de la categoría del hotel y de ti como turista) el servicio es simplemente, aceptable.
Por mi parte, y defendiendo la teoría de que este tipo de hoteles están dirigidos a un mercado muy particular, sostengo que su elección dependerá de lo que busques. Si eres del tipo de viajero que gusta de la tranquilidad y privacidad de un sitio pequeño y acogedor alejado del bullicio, esto no es para ti.
Si eres de los exploradores que pasan más tiempo tratando de encontrar lugares interesantes que conocer, mejor guarda tu dinero y destínalo a contratar excursiones o a una buena cena.
Aunque si eres de los que sólo te importa pasar largas horas tomando el sol sin preocuparte o bien quieres pasar unas vacaciones con la familia a un precio más razonable quizá esta es una buena opción.
 Nota para el lector: vale la pena recordar que como todo en la vida, existen categorías y no todos los Hoteles Todo Incluido son iguales, de hecho, recientemente ha surgido la categoría Todo Incluido de Lujo en la que es posible encontrar hoteles mucho muy recomendables, pero eso será objeto de otra entrega.

       


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