lunes, 26 de septiembre de 2011

La Fita, ¿una verdadera feria de nivel internacional?


Édgar Rogelio Reyes
peon_e3@yahoo.com.mx

El pasado 18 de septiembre, cuando Alejandro Rojas Díaz Durán, secretario de Turismo del Gobierno del Distrito Federal, afirmaba tajante durante una conferencia de prensa que la Feria Internacional de Turismo de las Américas (FITA) estaba ya considerada (a pesar de sólo tener dos años de existencia) como una de las ferias más importantes de turismo de todo el mundo, varios de los ahí presentes consideramos que aquella declaración resultaba poco más que aventurada.

Luego de asistir a los cuatro días de la FITA 2011, puedo decir que aquella percepción se corroboró. Y digo lo anterior no sólo por las múltiples carencias que mostró el evento en materia de logística sino también por la cantidad de países participantes.

De acuerdo con las cifras del propio comité organizador, 60 países confirmaron su participación, sin embargo, al hacer un recorrido dentro del recinto ferial, era fácil darse cuenta que la cantidad de participantes extranjeros (países) no superaba los treinta.

Quizá los números manejados por los organizadores incluían a algunos tour operadores especializados en destinos como Turquía, Tailandia, la India o Rusia, a quienes tomaron en cuenta como representantes sin que estas naciones tuvieran una presencia oficial.

En lo que toca a los destinos nacionales, la ausencia de la Riviera Maya y la gris presencia de Cancún, evidenciaron una gran falta de interés por la convocatoria, seguramente alentada por diferencias políticas con las autoridades de turismo del Gobierno de la Ciudad de México.

Diferencias políticas que quedaron aún más de manifiesto ante la ausencia en la ceremonia de inauguración de la secretaria de Turismo Federal, Gloria Guevara, quien prefirió estar presente con el presidente Calderón en Nueva York, durante la presentación del programa de televisión The Royal Tour (por cierto acompañada por importantes representantes de Riviera Maya y Cancún).

Ausencia de los principales compradores

Otro de los reclamos más recurrentes de los destinos que asistieron a esta feria, fue la ausencia de los principales tour operadores internacionales con quienes todos los destinos buscan encontrarse para ofrecer sus productos y lograr comercializar sus servicios en otros países.

Una ausencia que en muchas ocasiones fue achacada a la falta de organización y prontitud para invitar a estas compañías a participar, provocó el enojo de muchos participantes ante la imposibilidad de hacer negocios con los cuales recobrar la inversión hecha para participar en la feria.

Un Foro Académico gris

Para esta edición, una de las novedades fue el Foro Académico presentado en conjunto con la Universidad Anahuac; una idea que en el papel sonaba muy atractiva pero que una vez llevada a la práctica no lo logró cumplir con las expectativas.

Más allá de que algunas de las ponencias valieran la pena, la mayoría de éstas se caracterizaban por ahondar en generalidades y carecer de datos o conclusiones precisas que las hicieran atractivas para el público asistente a la feria.

Tal vez esa fue la razón de que la más del 80% de los asistentes, fueran estudiantes de la Universidad Anahuac que llenaron el auditorio, motivados únicamente por la promesa de puntos extras en sus evaluaciones mensuales.

Deficiente organización que deja mala imagen

Otro de los puntos que no puedo soslayar, es el hecho de que, en cuestión de logística y organización, el evento dejó mucho que desear y propició con ello las críticas de varios de los participantes internacionales.

Aspectos como la falta de autobuses en puntos previamente especificados, falta de coordinación en el personal de apoyo dentro del recinto ferial y la deficiente conexión a Internet, fueron algunas de las quejas más escuchadas.      

Cómo es posible que una feria que presume de ser de “las mejores del mundo” acuse este tipo de fallas cuando por ejemplo, el acceso a Internet debería ser uno de los puntos más cuidados, para que todos los asistentes, tanto prensa como expositores, puedan hacer su trabajo de manera eficiente.

Para muchos de los que asistimos, resultaba frustrante acercarse a alguno de los módulos de información y sólo recibir como respuesta un rotundo “no sé” ante cualquier pregunta relacionada con la organización de la propia feria.

Es cierto, en términos generales, la FITA es un muy bien proyecto, un espacio que no sólo la Ciudad de México sino el país entero necesita para competir con otros destinos; es cierto también que no se podía esperar más tiempo para echarse a andar y que es plausible el esfuerzo de autoridades encargadas del turismo y organizadores.

Sin embargo, de no corregirse estos errores pronto, la Feria Internacional de Turismo de las Américas corre en riesgo de ir perdiendo cada vez más adeptos y corroborar que las declaraciones de Alejandro Díaz Rojas efectivamente, han sido muy aventuradas.  

 

 






1 comentarios:

Anónimo dijo...

pues la verdad yo asisti a la feria me esperaba otra cosa tiene razon en parte este articulo si habia stands de empresas de otros paises, pero de america america falto mucho, la mayor parte de la feria fue cubierto por las secretarias de turismo de algunos gobiernos de los estados de pais, como veracruz, tlaxcala,el que me encanto fue el area a los juegos panamericanos, por cierto muy bonita,pero tiene razon este articulo como anuncian la feria como super feria deja mucho que desear yo viaje desde yucatan para conocer la feria asi que no regrese con la idea de volver.aunque espero que se supere porque finalmente es una feria mexicana

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