miércoles, 16 de noviembre de 2011

Capulálpam, un rincón mágico en la Sierra de Oaxaca

Incrustado en la esplendida orografía de Oaxaca, rica en bosques, ríos, flora y fauna, Capulálpam de Méndez recibe a sus visitantes con música, orquídeas y begonias, pero también con arte sacro de los siglos XVI y XVII
María Consuelo Contreras
Protegida por la distancia que la separa de su capital y escondida entre montañas, cañadas y desfiladeros, Capulálpam de Méndez, una pequeña comunidad que aún se rige por Usos y Costumbres, todas las mañanas se despierta con el tañir de las campanas del Templo de San Mateo Apóstol, un recinto de los siglos XVI y XVII  que los capulalpenses consideran su máximo tesoro y que influyó de manera decisiva para que fuera nombrada Pueblo Mágico en noviembre de 2007.
Pero ser Pueblo Mágico no era la aspiración de Capulálpam, que al estar incrustada en un vallecito que robó a la Sierra Norte, en Oaxaca, es dueña de un paisaje de ensueño donde la Sierra Madre Oriental (en Oaxaca la Sierra Norte) la rodea de bosques, niebla, flores, pájaros, jabalíes, jaguares y tigres, entre muchas especies más.
Una parte importante del encanto que tiene este acogedor municipio y que es necesario recalcar, es la amabilidad y sencillez que tienen sus habitantes para quienes los visitan.  Nobles e inteligentes, se han negado a dejar sus tradiciones y siguen promoviendo el tequio (dar por dar) y saludando a todo aquel que se encuentran sin importar si lo conoce o no.
Lo de “Pueblo Mágico” le llegó a Capulálpam “por añadidura”, pues mucho antes de serlo, este municipio ya se preocupaba por darle mantenimiento a sus calles, a sus edificios, a sus templos y a sus casas, pero también resaltaba en todo momento la convicción y el compromiso que cada ciudadano tiene cuando vive en una comunidad que se rige por sí misma, es decir, donde los partidos políticos no tienen injerencia, las autoridades son elegidas por el pueblo y los puestos que desempeñan no tienen ninguna retribución económica. 
Cuenta el Profesor Netzar Arreortua Martínez, presidente del Comité de Pueblos Mágicos, que en el 2004 un grupo de personas del Consejo Mexicano de Turismo llegó a Capulálpam a petición de la Secretaría Estatal de Turismo, con la finalidad de evaluar si el municipio reunía las condiciones necesarias para proponerlo como Pueblo Mágico, dado que para ese entonces Oaxaca no tenía ni un sólo Pueblo Mágico.
“A las otras Siete Regiones (la Mixteca, la Cañada, Papaloapam, Sierra Sur, Valles Centrales, Costa e Istmo) también mandaron evaluadores, pero el que más calificó fue Capulálpam, que para ese entonces ya contaba con seis rutas turísticas que la comunidad había creado con la finalidad de atraer al turismo, pero del programa de Pueblos Mágicos nadie sabía nada. Cinco rutas de naturaleza y una cultural conformaban la oferta turística que Capulálpam ofrecía.
“Así que había que decidir cuál sería la más importante para ponerla al frente del programa, pero los habitantes de Capulálpam consideraban que todas tenían el mismo valor y se empecinaron en que, tan importante era la cultural como las de turismo de naturaleza y que como tal tenían que aparecer. Ante tal postura, el comité cedió y presentó la oferta en paquete.
“Capulálpam tenía una ventaja sobre las otras comunidades: su ruta cultural estaba encabezada por el Templo de San Mateo Apóstol, una iglesia de estilo neoclásico barroco construida por Frailes Dominicos a finales del siglo XVI y principios del XVII, que hasta nuestro días sigue mostrando el esplendor que antaño tenía”.
Visto por fuera el templo luce una edificación bastante sencilla, pero basta que sus puertas se abran para quedarnos sorprendidos de la belleza, tanto del pórtico como de sus 14 retablos de madera que fueron construidos o colocados en sus dos costados y que sirven de preámbulo al altar mayor, en cuyos paneles se narran la vida del apóstol.
En el pórtico, adornado con dibujos originales, propios de la decoración de los Dominicos (flores de Liz en distintos colores) luce un medallón que atestigua que el templo se terminó de construir el 20 de abril de 1731.

Son retablos que se presume fueron traídos de otras iglesias, unos de madera pura y otros ya cubiertos con láminas de oro de 24 quilates, cada uno dedicado a una divinidad (Cristo del Calvario, Virgen de la Soledad…), pero todos con una decoración abundante a base de ángeles, arcángeles y otras figuras sacras finamente talladas que dejan ver la maestría de los artesanos de la región, quienes cuidaron de dejar plasmados en las figuras los rasgos de la comunidad indígena. 
Además de estos tesoros, el templo tiene en su interior una buena cantidad de pinturas que se presume sean de los siglos XVI, XVII y XVIII cuyos autores se desconocen. Entre ellos uno de Santa Rosa de Lima, único en su género a nivel mundial. Esta riqueza y los grandes saqueos que ya han ocurrido en iglesias cercanas (incluso en Oaxaca) obligan a que el templo permanezca la mayoría del tiempo cerrado y resguardado por un comité de vigilancia que incluso duerme ahí.
La magnificencia del templo, los múltiples premios que ya la comunidad había logrado en desarrollo sustentable y en la conservación de arroyos y bosques, más la importancia que daban, y dan, a la enseñanza de la música regional en los niños (que ya motivó la creación de una banda y una marimba infantil), además de otros atributos que tiene la comunidad de Capulálpam de Méndez, fueron suficientes para declararlo como Pueblo Mágico.
¡Animate ¡ Y visita Oaxaca, y no olvides reservar dos días, como mínimo para ir a Capulálpam. En su centro podrás disfrutar de unas ricas empanadas, tacos, quesadillas, y si corres con suerte, hasta te toca que la orquesta de niños esté tocando en su bello kiosco. ¡No te vas a arrepentir! Vas a ver que después no te querrás ir, sobre todo cuando compruebes que este bello pueblito es más mágico por los valores que prevalecen en sus habitantes.
¿Cómo llegar?
Capulálpam se localiza a 72 kilómetros al noreste de Oaxaca y en automóvil se puede llegar, una vez tomada la desviación, en dos horas por la carretera 175.
Una precaución
Si vas en auto particular toma en cuenta que es una carretera plagada de curvas y que se requiere de cierta pericia. Hay que seguir la salida a Ixtlán de Juárez. Un taxi cobra 90 pesos en colectivo y en servicios particular 600 pesos por llevar hasta cuatro pasajeros.
¿Dónde Hospedarse?
Lo mejor, para vivir la experiencia completa, en cabañas que ya tienen construidas hasta para un total de 80 personas. Son diez cabañas (dúplex y sencillas) que cobran 170 pesos por día, por persona, y se pueden alojar hasta ocho en cada una. Todas cuentan con baño, agua caliente y fría, regadera y chimenea y se localizan en un lugar de ensueño en medio de la sierra.
Si se prefiere, hay casas particulares que ofrecen el servicio por 150 pesos por persona por noche.
Más información en Ecoturismo Comunitario de Capulálpam de Méndez: (01951) 539 2168
¿Dónde comer?
Si te alojas en las cabañas existe un comedor comunitario cuyo menú es de 120 pesos y se compone de una sopa, arroz, un plato fuerte, postre y café. Todas ofrecen la comida típica de Oaxaca como tasajo, tlayudas, chapulines, mole negro o coloradito, así como café y chocolate.




1 comentarios:

Anónimo dijo...

HERMOSO CAPULALPAM

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