Lake Tahoe es un
lugar cuya belleza le ha valido para convertirse en uno de los mejores destinos
de esquí de los Estados Unidos Americanos
Édgar
Rogelio Reyes / Reno
Fotos cortesía Oficina de Turismo Nevada
Fotos cortesía Oficina de Turismo Nevada
Resguardada por un cinturón montañoso,
Lake Tahoe es también la puerta de entrada a la “otra Nevada”, un destino
plagado de paisajes montañosos, lagos, vegetación, y un entorno natural difícil
de imaginar en un estado que invariablemente se asocia con el desierto y los
casinos de Las Vegas.
Esta “otra Nevada”, la de los paisajes
interminables, los cielos azules y los lagos cristalinos, es la razón de que un
estado de la Unión Americana lleve un nombre tan castellano. De acuerdo con los
registros, los primeros conquistadores españoles llamaron así al lugar cuando
vieron las espectaculares imágenes de la cordillera que se extiende por más de
650 kilómetros: la Sierra Nevada.
Dicen lo que más conocen el lugar, que
Lake, Tahoe fue el punto exacto que los conquistadores españoles
conocieron antes de dar nombre a la
región, es por eso que muchos aseguran que ésta, es la “verdadera Nevada”, una
afirmación que suelen repetir cada vez que se menciona la fama mundial de Las
Vegas.
Hoy en día, ese manto blanco que cubre
las montañas y cuyo brillo raya en lo perturbador, causa la misma admiración a
los turistas modernos –ahora ataviados con ropa deportiva y esquís–, que causó
en su momento a los hombres provenientes del Viejo Mundo. Y es que basta
quedarse parado sólo unos minutos, frente a la nítida imagen de esas colinas,
para comenzar a creer que lo que se observa es un cuadro, y no un paisaje.
Un
destino dorado
Lo curioso del caso es que este famoso
destino es sólo un pequeño punto en el mapa, un extraordinario rincón que paradójicamente
no pertenece exclusivamente al estado que le da nombre, sino que comparte sus
bellezas con California.
Actualmente, Lake Tahoe se ha convertido
en un referente para los amantes del esquí y los deportes invernales, sin
embargo, su historia dista mucho de la vocación turística que hoy lo distingue.
Originalmente este lugar comenzó su desarrollo gracias a la fiebre del oro, o
mejor dicho, a la fiebre de la plata, un metal que durante algunos años fue
sumamente abundante en la región y que provocó la llegada de miles de
aventureros; hombres que lo arriesgaban todo con tal de encontrar una mina que les
permitiera materializar sus sueños de riqueza y ganarse un lugar en la sociedad
americana.
Una vez terminada la “fiebre de la
plata”, durante las primeras décadas de 1900, Lake Tahoe comenzó a
transformarse en el destino turístico que es hoy, atrayendo hacia sus montañas
a los miembros de las familias adineradas de la época, quienes ávidos de un
nuevo lugar para pasar las vacaciones, convirtieron a sus sinuosas y bellas
montañas, en el sitio perfecto para la diversión.
El
caso de Lake Tahoe es ejemplo de un lugar que no goza de la fama que merece,
muy a pesar de que sus paisajes boscosos y su famoso lago, lo hace perfecto
para la práctica de muy diversas actividades.
Un paseo por un lago único
Si eres amante
de la naturaleza y disfrutas observando la belleza de un paisaje prácticamente
virgen, cuando te encuentres en Lake Tahoe no pierdas la oportunidad de
embarcarte en uno de los cruceros que recorren este enorme cuerpo de agua que
se encuentra rodeado por la espectacular Sierra Nevada.
Una lenta
travesía sobre las gélidas aguas, en donde salir a cubierta, a pesar de las
bajas temperaturas, es un atrevimiento que bien vale la pena ante la
posibilidad de observar uno de los lugares más bellos con los que cuenta el
estado de Nevada.
El sonido del
agua, que se parte con el movimiento de la embarcación; el leve silbar del
viento cuando pasa por tus oídos; la brisa helada que congela los pómulos y da una
enorme sensación de tranquilidad, es lo que percibes cuando llegas a ese lugar,
considerado
el lago alpino más grande de Estados Unidos y el segundo más profundo de ese
país (501 metros).
De aguas cristalinas al extremo, de una pureza
del 99%, más pura incluso que cualquier tipo de agua embotellada que se pueda
conseguir. Se dice que si se hundiera un plato de cocina de veinte centímetros
de diámetro sería visible a una profundidad de casi 23 metros.
Pero no sólo la belleza de su lago
resulta cautivadora, las orillas rocosas de sus costas, entre las que destaca
la imagen Emerald Bay, crean un entorno singular, en el que un bosque de pinos
juega el papel de celoso acompañante. Desde la cubierta del barco es posible
observar cientos de árboles que al unísono vencen sus ramas, ante el abrumador
peso de la nieve que en ellas se acumula debido a las tormentas.
Paisajes y mucho más
Y si eres de los
viajeros que no pueden estar quietos durante unas vacaciones, Lake Taho te
ofrece decenas de actividades; ya sea patinar sobre hielo, esquiar, algo de
golf, un poco de senderismo, o por qué no, disfrutar de la diversión que
ofrecen los casinos de Reno.
Es cierto, muchas son las opciones pero no se puede
pasar por alto que la más importante de ellas, el esquí, de hecho,
aunque de ello poco se habla, Nevada es uno de los destinos más populares para
la práctica de este deporte en todo Estados Unidos y cuenta con más de quince
centros con 180 pistas en el área de Lake Tahoe, entre los que destacan Mt. Rose Ski Tahoe, el cual se encuentra a
escasos 40 kilómetros de la ciudad de Reno; y Heavenly Mountain Resort.
La primera
recomendación para estos gélidos días y por supuesto la que suena más adecuada
para disfrutar la temporada, es sin duda, asistir al famoso SnowFest, diez días
de un carnaval invernal que incluye un buen número de actividades familiares
para todas las edades.
Pero si crees
que tienes una buena condición física, puedes elegir entre varias de las rutas
especialmente diseñadas para los amantes de las caminatas al aire libre, unas
con mayor dificultad que otras, pero todas dotadas del incomparable atractivo
natural de esta región.
Cuentan que no
existe nada comparable con la sensación de sentir tus pies hundiéndose en la nieve,
hasta que tus piernas quedan cubiertas más allá de las rodillas. Aunque para
ser sinceros, pocos son los aventureros y la gran mayoría prefiere ocupar su
tiempo en actividades menos exigentes, como digamos, un buen concierto.
Reno, una pequeña ciudad con grandes atractivos
Pero, no todo en
Lake Tahoe es naturaleza y paisajes interminables, de hecho, la pequeña ciudad
de Reno es el lugar perfecto para ser utilizado como punto de partida para
conocer esta famosa región. Pese a no poder compararse con otras famosas
ciudades de los Estados Unidos, Reno tiene muchos atractivos que ofrecer a sus
visitantes.
Basta con echar
un vistazo rápido al calendario de actividades, para encontrar dos o tres
alternativas interesantes, ya sea con un poco de música pop, un buen concierto
de música de cámara o hasta portándonos más exigentes, algo de ballet.
Mentira sería
decir que los casinos no forman parte importante de esta oferta, y aunque no se
puede comparar con Las Vegas, Reno tiene varias opciones para los amantes de
las apuestas, desde los pequeños sitios hasta importantes casino que se erigen
como una de las principales atracciones para los visitantes.
Y para olvidarse
del cansancio, por qué no disfrutar de un buen tratamiento en alguno de los spas
que ofrecen sus servicios en el área, ya sea que tu hotel cuente con este tipo
de instalaciones o bien haciendo una reservación para asistir a otro lugar, en
Reno la movilidad no es un problema y con facilidad podras encontrar un lugar
cercano al hotel donde te hospedas.
Dónde hospedarse
Reno cuenta con
una variada oferta hotelera y es el sitio ideal para ser tomado como punto de
partida hacia todo los demás lugares. Dos buenas recomendaciones son Atlantis
Resorts Spa & Casino y Silver Legacy Resort Casino, opciones que además de
buen hospedaje ofrecen una buena oferta gastronómica.
Dónde Comer
El restaurante
Bistro Napa del hotel Atlantis, especializado en platillos de comida orgánica,
es una buena alternativa, aunque si la intención es una comida más informal,
pero igualmente buena, la opción es Zephyr Cove, que se encuentra en el hotel
del mismo nombre.
Cómo llegar
Actualmente no
existen vuelos directos desde la Ciudad de México a Reno, por lo que es
necesario hacer un trayecto con escala. United Airlines ofrece una salida diaria
vía San Francisco y otra con escala en Denver, sólo en temporada invernal,
partiendo a las siete de la mañana.











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