miércoles, 7 de marzo de 2012

Mariposas Monarca, una bella historia de vuelo


Por Antonio Esquivel Rivera
antesriver@gmail.com
Fotos cortesía Secretaría Turismo Michoacán



Durante muchos años fue un misterio dónde pasaban el invierno las mariposas que migran del hemisferio norte, al presentarse cambios climatológicos adversos a ellas por el descenso de la temperatura, a finales del otoño. Fue hasta 1976 que investigadores canadienses dieron a conocer que millones de mariposas Monarca hibernaban y se reproducían en las alturas de las montañas volcánicas de México provenientes de los bosques del sureste de Estados Unidos y Canadá.


Después de un impresionante recorrido, de aproximadamente cuatro mil 500 kilómetros,  en busca de un lugar donde sobrevivir a las inclemencias del invierno, las Monarca se estacionan en los espesos bosques de oyamel del oriente de los estados de Michoacán y México –una de las principales y más importantes reservas de la biósfera de este fenómeno natural único en el mundo- que cuentan con el microclima, el abrigo y la protección que necesitan para hibernar durante cinco meses (octubre a marzo).

En esa parte del bosque de coníferas, millones de coloridas mariposas duermen o vuelan, convirtiendo ese espacio en una sinfonía alada negra y anaranjada entre los rayos del sol

Explican los carteles informativos que se encuentran en el Santuario El Rosario, que el nombre científico de la Monarca es Danaus Plexippus: inspirado en la mitología griega con referencia a la naturaleza migratoria y hábitos de hibernación (Danaus: dormilón) y de metamorfosis (Plexippus: transformación), fenómenos ambos que durante la temporada de octubre a marzo se pueden observar en este escenario, permitiendo que el turista goce de uno de los más bellos espectáculos que la naturaleza ofrece.


Esta maravilla tiene como marco un fresco bosque de pinos, encinos y oyameles, donde el suave murmullo del viento y el canto de los pájaros acompañan al fenómeno de transformación de este insecto, cuyo ciclo de vida es de 24 días y, justo antes de migrar, surge una nueva generación llamada “Matusalén” que logra vivir hasta nueve meses y es la que nuevamente viajará a las lejanas tierras del norte.

Las danaidas encuentran el sitio exacto de hibernación gracias al material magnético que contienen en su cuerpo y detectan las diferencias de magnetismo existentes en las montañas. Se sabe que hacen su viaje de forma individual, sin presentarse comportamiento grupal, y utilizan la polarización de los rayos solares para navegar por la variación que éstos presentan de acuerdo al calendario anual e incidencia de la luz.

Al acercarse la primavera, la actividad de las mariposas Monarca se intensifica: en el mes de marzo se completa la maduración de sus órganos sexuales y comienza el apareamiento.

El vuelo de regreso hacia el norte lo realizan en el mes de abril, miles no llegarán a su destino, morirán dejando en el camino los huevecillos que originarán la siguiente generación. Después de cuatro o cinco generaciones que nacen, crecen, se reproducen y mueren en el camino, llegan a su destino en los Estados Unidos y Canadá, en forma dispersa, y allá surgirá otra nueva generación “Matusalén” que migrará hacia el sur, y sólo algunas lograrán cumplir el ciclo migratorio completo.

Las que nacen al final del verano en Canadá y Estados Unidos, no se desarrollan sexualmente debido a cambios de luz y temperatura.

Apreciar este maravilloso fenómeno que ocurre en tierras michoacanas, provoca la llegada de aproximadamente ciento cincuenta mil turistas, nacionales y extranjeros durante la temporada,  que hacen el recorrido a pie o a caballo hasta llegar al corazón del santuario.

Es toda una experiencia que después de visitarlo se prueben las delicias gastronómicas que los habitantes del lugar ofrecen: atole de guayaba, zarzamora o tejocote; café, tamales, carnes, etc. Así como apreciar las artesanías alusivas a la Monarca, manufacturadas de diferentes materiales. 


Cómo llegar
*Por la carretera federal No 15, México-Toluca- Zitácuaro. Pasando Zitácuaro con rumbo a
Ciudad Hidalgo; llegar al entronque de San Felipe de los Alzati, en esa desviación dar vuelta a mano derecha hacia Ocampo al Santuario “El Rosario”. Y siguiendo hacia Angangueo, pasas este poblado y continuas al Santuario “Sierra Chincúa”.


*Dónde hospedarse
Lo más recomendable es hacerlo en Zitácuro o Tlalpujahua, dependiendo de la ruta por donde se llegue.

*Servicios
El Santuario El Rosario, el más grande del mundo, cuenta con los servicios indispensables para quien lo visita: acceso por una carretera adoquinada de doce  kilómetros desde Ocampo, amplio estacionamiento, sanitarios limpios y venta de alimentos típicos de la región.

 *Pagos
 El primero, en el trayecto del camino de Ocampo a El Rosario, 40.00 pesos por auto...como cooperación para el ejido El Asoleadero. Para entrar al Santuario 40.00 pesos por adulto. Los niños pueden ingresar y son motivo de cobro de 30.00 pesos a  partir de seis años.
El costo por el viaje en caballo 50.00 pesos


A una mariposa Monarca
      (Homero Aridjis)

     Tú que vas por el día
     como un tigre alado
     quemándote en tu vuelo
     dime qué vida sobrenatural
     está pintada en tus alas
     para que después de esta vida
     pueda verte en mis noches



Es tal la complejidad de su migración y tan majestuosa la transformación que sufre la mariposa Monarca que la UNESCO declaró “Patrimonio Natural de la Humanidad” a este fenómeno

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