viernes, 25 de enero de 2013

Baja Culinary Fest, toda una fiesta de sabores

Langosta estilo Puerto Nuevo


Es un festival donde los aromas son los principales atractivos; el de los tamales de mejillón, el de la tinga de atún, o el del mole con pato, no importa de dónde vengan
Édgar Rogelio Reyes

Estamos hablando de la unión de aromas, colores, armonías, y sobre todo, sabores, es decir, de sensaciones unas veces sutiles, otras explosivas, que se desprenden de un plato y se materializan en el paladar para dar como resultado ese placer que sólo se encuentra  en los platillos cuidadosamente preparados.

Aquí, lo mismo seduce el aroma de los tamales de mejillón, que la tinga de atún o la dulce mezcla de un mole con pato; pero también hay espacio para el suculento sabor de una torta de arrachera en un local callejero.
Y es que este es un festival diferente: es una reunión que tiene como propósito festejar a la gastronomía de Baja California sin importar cuáles sean sus orígenes, una celebración que deja de lado las pretensiones y demuestra que la buena gastronomía no sólo se encuentra en las mesas de los grandes restaurantes.

Restaurante el Erizo
Es el Baja Culinary Fest 2012, que en apenas su segunda edición logró acaparar la atención de un gran número de amantes de la buena cocina. A través de innovadores y deliciosos platillos, creaciones de algunos de los más afamados chefs mexicanos e invitados especiales, provenientes de Estados Unidos, Francia y España.

Pero también a través de las delicias de la cocina urbana, esa que no necesita de grandes locales o enormes letreros de neón para conquistar el corazón y el paladar de las personas que, sin saber de “decostrucciones”, maridajes o fusiones, disfrutan las delicias de la cocina de la calle, esa que se encuentra en las esquinas, en los puestos, en los lugares más insospechados y que es igual de suculenta.

La comida Baja Med un referente gastronómico
Esta es una convocatoria que tiene el propósito de resaltar el valor de una nueva, pero vigorosa comida regional que ha tenido su génesis en la península, y que, dicen los que saben, está llamada a ser un referente gastronómico de la comida mexicana, de la misma forma que lo son la cocina yucateca, oaxaqueña y poblana.

En los últimos años, el movimiento de la comida Baja Med ha llamado la atención de grades personalidades de la cocina a nivel mundial y ha convertido a ciudades como Tijuana, Ensenada o Mexicali en nuevos destinos gastronómicos, codiciados no sólo por turistas nacionales sino por viajeros internacionales, principalmente provenientes de los Estados Unidos.


Es por ello que Baja Culinary Fest ha logrado una gran cantidad de adeptos en tan sólo dos años de existencia; no por nada esta iniciativa fue merecedora, durante el Tianguis Turístico 2012, del premio a la Diversificación del Producto Turístico en la categoría de mejor producto gastronómico, que otorga la Secretaría de Turismo Federal.

Reunidos por una misma pasión: la cocina
Pero este festival es mucho más que un simple encuentro gastronómico, es una fiesta, una reunión de amigos, que por añadidura aglutina a varios de los mejores chef de México; una unión de talento que pone en el mismo espacio diferentes visiones de una  pasión, la cocina.

Nombres como Javier Plascencia, Miguel Ángel Guerrero, Benito Molina, Adrián Herrera, Arturo Fernández. Drew Deckman, son sólo algunos de los más de 22 talentos que en esta ocasión se reunieron para hacer las delicias de los comensales, teniendo como marco los más famosos restaurantes de ciudades de toda Baja California, encabezados por Tijuana.

Encuentro Guadalupe
Los escenarios: El Taller, El Erizo, Cien Años, La Querencia, Caza Club, entre muchos otros, todos ellos establecimientos que poco a poco se posicionan en el gusto del público y comienzan a cobrar notoriedad como referentes de la excelente gastronomía de la península y sus autores.

Pero sin duda, lo que más distingue al Baja Culinary Fest son sus cenas; largas veladas alrededor de deliciosos platillos que atrapan la atención y los sentidos. Cenas que se han convertido en una muy apetecible serie de recorridos gastronómicos de una noche. Donde los invitados, guiados por los propios chefs y un selecto grupo de sommeliers, no sólo disfrutan, sino aprenden sobre el complejo arte del maridaje.

Cenas que se alejan por completo de la sobriedad y se convierten en casuales encuentros de amigos, en donde el bullicio de las pláticas y las expresiones de sorpresa, se entremezclan con los sonidos de las copas al chocar, y el ir y venir de platos que contienen las más deliciosas sorpresas. Atmosferas que invitan a la relajación y al placer. A dejar pasar el tiempo entre pláticas y copas desbordantes de vino.
Sin embargo, como muchos de los creadores de este evento subrayan: más que ser un escaparate para el trabajo de chefs; el baja Culinary Fest tiene como objetivo principal convertir los productos y la gastronomía de Baja, en las verdaderas estrellas.

Un festival con muchos atractivos
Pero la atención de esta reunión no se concentra únicamente en las espectaculares cenas temáticas, sino en una gran cantidad de actividades alternas que van desde exposiciones gastronómicas, tours de gastronomía urbana, conferencias magistrales y talleres demostrativos encabezados por reconocidos chefs, además de concursos gastronómicos que cuentan con el aval de la Culinary Art School de la ciudad de Tijuana.

Datos

-Sinaloa fue el invitado especial en esta segunda edición del Baja Culinary Fest
- Es un ir y venir de platos que contienen las más deliciosas sorpresas







 










    


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