martes, 2 de abril de 2013

Le Méridien Ciudad de México, un hotel para complacer los sentidos


Un hotel donde cada rincón ha sido pensado para convertirse en un espacio de goce, en donde el arte, la cultura y la música, son los ejes sobre los que gira un concepto en donde la creatividad y las experiencias son la materia prima
Édgar Rogelio Reyes


La mañana especialmente soleada me obliga a decidirme por una de las mesas que se encuentran en la terraza del restaurante C’est la Vie, uno de los lugares más concurridos y apreciados del hotel. El clima es perfecto y detrás del alargado ventanal que resguarda la terraza, la singular vista del Paseo de la Reforma completa una escena perfecta.

Tengo aún tiempo antes de la primera cita del día, así que me apresuro a tomar uno de los pequeños vasos que han llegado con el desayuno,  es un diminuto shot, similar a un caballito de tequila que contiene un jugo de color intenso. Lo bebo rápidamente y me percato que es una explosión total de sabor, una combinación intensa de lima, mango y algo de chile, conocida como eyes openers, una creación del afamado chef Jean George, una de las estrellas del LM100 de Le Méridien.

El objetivo de los eyes openers, según cuentan los versados en el tema, es despertar los sentidos con una combinación de sabores poco comunes y diferentes que sirvan como un intenso preámbulo al inicio del día; más que una simple bebida, pretenden ser un recordatorio de que todo lo que se hace en este lugar se hace buscando construir toda una experiencia.

Termino los últimos bocados y decido tomar el primer café del día en un lugar diferente,  en el Hub. El Hub, no es un vestíbulo convencional, es un sitio concebido y destinado para fungir como un espacio de encuentro de los huéspedes, un rincón desenfadado y acogedor,  perfecto para conversar e intercambiar ideas, o como dicen aquí, un espacio para que la creatividad fluya de manera espontánea.

Es también el lugar destinado al culto al café, un culto que tiene como santuario principal a Latitude su Café –Bar, y como principal protagonista a un socio muy especial, el Café Illy.Aquí, el aroma de los granos recién molidos se percibe con una facilidad pasmosa y un espectáculo aparte resulta la habilidad del Roberto, el barista que se encuentra detrás de la barra y que con una habilidad poco común, convierte una bebida cotidiana en algo digno de subrayarse, algunos sutiles movimientos de sus manos y la espuma de un capuchino cobra aspectos insospechados.

Respiro profundamente el aroma emanado de aquella taza y tomo el primer sorbo de café al tiempo que caigo en cuenta de que la vida del viajero de negocios es paradójica, muchos lugares por conocer, demasiadas experiencias en la lista  y muy poco tiempo para disfrutarlas.



Un lugar que crea experiencias

Caigo en cuanta de igual forma que esas experiencias pueden nacer incluso en el mismo hotel, exactamente como ocurre en este lugar. Y es que hoy en día, algunas propiedades han apostado por convertirse en mucho más que simples alojamientos, transformándose en una suerte de entes con personalidad propia; una personalidad pensada y construida para satisfacer las necesidades de sus huéspedes, en donde la improvisación ha quedado absolutamente marginada y donde nada queda al azar.

Espacios en donde cada uno de los detalles tiene un sentido y donde todos los elementos trabajan en función del conjunto. De esta forma, los colores, la música, las texturas y las formas se conjugan para crear espacios verdaderamente singulares cuya intención última es complacer a los sentidos.

En el caso de Le Méridien esto ocurre en cada rincón y a cada momento, comenzando por un desayuno que es diseñado por una estrella de la cocina como Jean George, o bien en  un inesperado pasillo donde la belleza de una obra de arte atrapa los sentidos, pues es ese el objetivo de este hotel de diseñador, fomentar y difundir el arte y la cultura de una forma diferente.


El resultado de las mentes creativas del LM100

Pero esta atmósfera tan particular ha sido sólo posible agracias al trabajo del LM100,  un grupo interdisciplinario de creadores internacionales conjuntado por la marca, con el objetivo de redefinir y enriquecen las estadías de los huéspedes, a través de experiencias interactivas emanadas de sus mentes creadoras.

 Este grupo está liderado por Jerome Sana, autodenominado “curador cultural” de Le Meridien, y entre sus filas se encuentran destacados protagonistas de la escena fotográfica, musical, gastronómica, la arquitectura y el diseño a nivel internacional; quienes han aportado su talento para hacer de esta marca un espacio para el disfrute de los sentidos.

Nombres como los del fotógrafo Ralph Gibson, el Chef Jean-Georges Vongerichten; la somellier Linda Grabe, el músico Henri Scars Struck o  Andrea Illy, el (creador de Illy Café) están presentes hasta en los más imperceptibles detalles, como la música de un elevador,  los aromas  que se perciben en cada habitación o las imágenes que cuelgan de los muros, con la única intención de que cada rincón de esta propiedad se convierta en un espacio provocador de la creatividad.

Porque la intención es que aquí el arte esté presente en las paredes, en los candelabros, en la música y hasta en la iluminación, que hasta el rincón más improbable se convierta en una pequeña galería y también en un espacio propicio para conocer personas interesantes e incluso para el “networking”.
Una propiedad con personalidad elegante y sofisticada.

Así pues, Le Meridien Ciudad de México es una de esas nuevas propiedades del siglo XXI, de esas que va mucho más allá y cuya personalidad podría definirse como elegante, contemporánea y sofisticada, muy acorde con el estilo del turista moderno.

Pero esta sofisticación no estaría completa sin hacer énfasis en la gastronomía, un elemento muy apreciado por los viajeros de hoy en día y que cada vez más se constituye en atractivo por sí mismo.
En este sentido, el restaurante C’est la Vie, un bistro que es el encargado de satisfacer los más exigentes caprichos gastronómicos, con un menú internacional, el cual pone el acento en la cocina francesa contemporánea.

Un espacio que se encuentra a cargo del chef Arturo Carrilo quien ha liderado una transformación radical de este espacio hasta convertirlo en un sitio agradable y acogedor, un salón con espacio para 130 comensales y una atmosfera elegante y desenfadada, donde el comensal puede disfrutar de largos ratos de amenas sobremesas.


Pero esta modernidad y sofisticación no se refleja únicamente en sus áreas comunes, las habitaciones, su más importante espacio, son una extensión de esta filosofía, espacios amplios y bien definidos, alejados de los estilos recargados y con una decoración elegante y sobria complementan perfectamente la idea de un hotel en donde los detalles son lo primero.

160 modernas suites: 116  classic  suites, 12 superior suites, 16   corner suites,  así como 16   Premier suites, se convierten en una extensión de este estilo y de sus filosofía. Espacios muy amplios de entre 47 y 57 metros cuadrados perfectas tanto para el viajero de negocios como el de placer, parejas y familiar  
Todas  incluyen una sala, un dormitorio con una ó dos camas,  baño y sofá – cama, barra de servicio y una mesa de trabajo.

Se encuentran equipadas con dos pantallas de plasma de 32 pulgadas, Internet inalámbrico de alta velocidad, barra de servicio con minibar, caja de seguridad, secadora de cabello, bata y cafetera.
Así pues, Le Meridien, se convierte un alojamiento que bien puede definirse como la materialización de una serie de chispazos creativos que han dado como resultado autenticas experiencias, en donde el huésped es a la vez creador y cómplice.



Datos
1.- Le Meridien Mexico City es además un  hotel Pet- Friendly, este servicio es en cortesía para un perro, no plica para gatos, siempre que estos pesen menos de 40 kilos,  una vez rebasado ese peso la mascota paga una tarifa.
2.- En Le Meridien el café Illy es parte intrínseca de su cultura, es por ello que todos los huéspedes reciben todos los días una taza de este café en cortesía para degustarlo a cualquier hora del día.
3.- Una de las principales ventajas del Le Meridien Ciudad de México es su ubicación, justo en el corazón del Paseo de la Reforma, en el distrito financiero del la capital, a tan sólo unos minutos de algunos de los principales atractivos turísticos y museos de la ciudad.


  


















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